Los Tecos desaparecen

Por Carlos Villalpando

Con información del diario deportivo Récord se da a conocer que dentro de dos horas aproximadamente se hará un anuncio oficial que cambiaría la cara de uno de los equipos con menos convocatoria en el campeonato mexicano: los Tecos de la UAG.

El ex-vicepresidente Chiva, Juan José Frangie, que recientemente se convirtió en socio mayoritario de los Tecos y que tiene un extraño parecido físico con Walter Mercado, ha comenzado la reestructuración desde el fondo. El equipo de los Tecolotes de la UAG dejará de ser para dar paso al nuevo equipo, los Estudiantes de la UAG.

Se habla de una reestructuración exhaustiva dentro de la institución, se habla de nuevo uniforme, nuevos patrocinadores: un comienzo fresco. Además, con esto se frena cualquier especulación que daba paso al renacimiento de los históricos Leones Negros de la UAG.

Habrá que verse qué tanto afecta esta reestructuración al funcionamiento del equipo, que vive una perpetua batalla contra el descenso, ya que me parece que a niveles directivos es donde deben empezar. Una institución nepotista (véase al presidente del club y al capitán en la cancha, que tienen el mismo apellido, y no sólo eso, son padre e hijo), altamente moralista y religiosa que se escuda en el nombre de una universidad pública – de las mejores del país -, algo que, en mi particular punto de vista, está mal. Una universidad pública tiene, por ley, que ser laica. Una institución que representa a esa universidad, entonces, también debería serlo. No dudo que desde los altos mandos hasta los más bajos se practique una religión (cualquiera que ésa sea) y no tengo nada en contra de ello; todos tenemos el derecho de practicar nuestra propia religión. Pero no deberíamos confundir nuestras creencias con lo que un equipo debe o no representar. Un equipo de futbol es eso, un equipo de futbol, y nada más.

Esperemos que con la llegada de Frangie y la creación de una junta de socios (algo que tenían las Chivas y que con la llegada de Jorge Vergara desapareció – igual que el puesto de Frangie) este equipo deje de ser uno de los principales candidatos a descender en todos los torneos de nuestro balompié. Junto a éste, se suele nombrar al Puebla y a alguno de los dos de Monterrey, que se la viven campechaneando los puestos de descenso entre ellos, con Tigres como el actual candidato. También habrá que ver cuánto afecta este cambio radical (es, en esencia, la creación de un “nuevo” equipo) a los seguidores de los Tecos (que son pocos) y cuánto cambiará la cara de esta institución, para ver si pueden conseguir nuevos adeptos.

Los equipos que representan universidades generalmente tienen gran convocatoria cuando están en primera división (Pumas, Tigres) y esto se debe a que cientos de miles de ciudadanos le deben su vida profesional al aprendizaje en las aulas de las mismas. No es lo mismo con Tecos. El estadio Tres de Marzo, con capacidad para 25,000 espectadores, suele lucir vacío. Los equipos ganan dinero primordialmente de la asistencia de sus seguidores al estadio. Es por eso que los grandes equipos suelen tener grandes estadios (o grandes precios en sus boletos), para cubrir la nómina, que va desde la plantilla hasta la agencia de promociones que utilizan. Sin dinero, desafortunadamente no hay futbol profesional.

Esperemos que esta reestructuración se haga plenamente (repito, muchos directivos deben irse) y que la UAG tenga un equipo digno de portar el nombre de la institución en su uniforme.

El 3 de Marzo se despide del Tecolote.

El 3 de Marzo se despide del Tecolote.

Cuando el Estudiante canta, el Tecolote muere.

Por Javier Manzanera

Finalmente se le hizo al Fabiruchis del futbol mexicano. Juan José Frangie, después de fracasar en el intento de renovar la imagen de varios equipos de nuestro país, por fin lo ha conseguido con los Tecolotes, que a partir de hoy se llaman Estudiantes de la Universidad Autónoma de Guadalajara.

Desde que entró como socio, Frangie ha insistido en llevar a cabo esta redefinición de la imagen del equipo, como parte de una estrategia de mercadotecnia para explotar el gran potencial que el empresario ve en la institución. Se modificarán nombre y escudo, y hasta los colores del uniforme –que ahora vestirá la palomita de Nike- sufrirán una metamorfosis, dejando los tradicionales cuadros rojos por motivos amarillos y negros. Según Frangie, de esta manera la comunidad universitaria y de egresados tapatíos se identificarán más con el equipo .

¿Le confiarías la renovación de tu equipo a él?
¿Le confiarías la renovación de tu equipo?

Suena más o menos convincente el argumento referente a la comunidad universitaria, dado que a diferencia de Pumas, Tecos nunca se ha dado a percibir contundentemente como un equipo representante de una institución educativa. Sin embargo, lo que yo veo en el fondo es una prueba más de que siempre que se busca introducir algo nuevo al futbol mexicano, terminamos copiando lo que vemos en Sudamérica.

Varios equipos de nuestro país han tropicalizado las porras de Boca Juniors. Tampoco tuvimos problema en llamar a los torneos cortos “Verano” e “Invierno” durante el período en que así se llamaban en Argentina. cuando en realidad la mayor parte de cada torneo ni siquiera tenía lugar durante la estación que lo bautizaba. Ahora, un empresario busca un nombre para su rejuvenecido equipo y le resulta muy fácil tomar el nombre de uno de los equipos de la primera división argentina.

No digo que sea malo tomar las experiencias de otros como información útil para aplicar a casos propios, pero imitar descaradamente tantos detalles puede provocar un cuadro severo de pena ajena. Por lo pronto, hoy Juan José Frangie presentará oficialmente su proyecto; ya veremos qué tan innovador resulta.