Blatter, el Senil

por Carlos Villalpando

Joseph Blatter vuelve a las andadas.

Joseph Blatter, el Senil.

Así podría ser su nombre si esto fuera una tragedia griega. En el 59 Congreso de la FIFA, llevado a cabo del 2 al 3 de junio en Nassau, Bahamas, Joseph Blatter ha puesto dos condiciones mutuamente excluyentes en cuanto al tema de los seleccionados nacidos en otros países: deben tener 5 años en ese país Y ADEMÁS estar desde los 18 años. Dice que está enfocado en el tema de la selección Mexicana porque es “un tema actual” y que están investigando “qué pasó o qué quiere pasar en ese país [México]” además de declarar que “en otros países ya hemos parado”.  Bajo sus argumentos iniciales, muchas de las selecciones que cuentan con naturalizados deberían también de estar bajo investigación. Pongo tan solo algunos ejemplos, comenzando naturalmente con México:

México: Vicente José Matías Vuoso (ARG), Antonio Naelson Matías “Sinha” (BRA), Guillermo Luis Franco Farquarson (ARG), Leandro Augusto Oldoni Stachelski (BRA).
España: Marcos Antonio Senna da Silva (BRA).
Italia: Mauro Germán Camoranesi Serra (ARG).
Francia: Steve Mandanda (CON)*.
Portugal: Anderson Luis de Souza “Deco” (BRA).
Turquía: Halil Altintop (ALE), Hakan Kadir Balta (ALE), Colin Kazim-Richards “Käzim Käzim” (ING), Marco Aurélio Brito dos Prazeres “Mehmet Aurélio” (BRA), Mevlüt Erdinç (FRA), Nuri Şahin (ALE).
Estados Unidos: John Thorrington (RSA).

Una breve explicación:
México: Vuoso llegó a la edad de 21-22 años, Sinha a los 22, Guillermo Franco a los 26 y Leandro a los 23, siendo Lucas Emanuel Ayala Miño el único naturalizado que cumple con los estatutos expuestos por Blatter.
España: Marcos Senna llegó a los 26 años a España (Villarreal) y obtuvo su nacionalidad tras 5 años en ese país.
Italia: Mauro Camoranesi, a pesar de que legalmente puede ser considerado para la nacionalidad italiana por sus raíces, según los argumentos de Blatter no podría ser considerado por la selección italiana, ya que llegó a los 24 años a Italia y no desde los 18.
Francia: Steve Mandanda debutó hasta los 19-20 años en Le Havre AC, pero es congolés (*no sé si ya residía en Francia a sus 18).
Portugal: Deco llegó a Portugal a sus 19 años.
Turquía: Halil Altintop nació en Alemania y toda su carrera profesional la ha desarrollado allí. Hakan Balta nació en Alemania y no jugó en Turquía hasta sus 20 años. Käzim Käzim nació en Inglaterra y no jugó en Turquía hasta el 2007 con el Galatasaray, a sus 21 años. Mehmet Aurélio nació en Rio de Janeiro, Brasil y no jugó en Turquía hasta sus 24 años. Mevlüt Erdinç nació en Francia y nunca ha jugado en Turquía. Nuri Şahin nació en Alemania y nunca ha jugado en Turquía.
Estados Unidos: John Thorrington nació en Sudáfrica y jugó en Estados Unidos hasta sus 26 años.

NOTA: Muchos otros jugadores de países como Portugal, Alemania, Estados Unidos, Francia, etc. nacieron en otros países pero cumplen las condiciones expuestas por Blatter.

Me parece que Blatter se ha puesto en una postura un tanto rígida, ya que según su argumento, los jugadores pueden gozar de la nacionalidad a la que la ley de cada Estado aplique, pero en cuanto a representar a una selección nacional, incluso jugadores que tienen la doble nacionalidad desde pequeños (como Camoranesi y Deco) no son elegibles para la selección del país en el que no nacieron. Es decir, la naturalización de un jugador puede ser legal (derecho a votar y demás) mas no puede ser futbolística a menos que cumpla con estas difíciles trabas (sobre todo la de los 18 años).

Estos ejemplos fueron tomados según las listas que tienen registradas las selecciones que ocupan los primeros 15 lugares de la clasificación FIFA (y México) para la eliminatoria mundialista en FIFA.com. En los lugares bajos de la tabla deben pulular equipos con este tipo de jugadores. No olvidemos que han pasado por estas (y muchas otras) selecciones jugadores que en este momento no han sido convocados, pero que en su momento hubiesen formado parte de esta lista de ejemplos.

La naturalización de jugadores es un tema debatible, mas me parece atrevido juzgar desde fuera los motivos de naturalización que llevan a estos jugadores a defender una bandera que no es suya por nacimiento. Me parece que debería ser completamente válido que si un jugador (o hablemos mejor de una persona) siente una especial conexión con un país diferente al que lo vio nacer, debería también tener los derechos a los que goza cualquier ciudadano de ese Estado, la selección nacional incluida entre esos derechos.

Muchos toman el naturalizarse como una forma de “comprar” su lugar en una selección nacional y acusan a quienes lo hacen de “quitarle el lugar a los mexicanos”. Me parece que una selección nacional la elige el seleccionador en base a los jugadores que él considera ser los mejores. Si los extranjeros naturalizados forman parte de esa élite, entonces los jugadores mexicanos “a los que se les quita” el lugar deberían trabajar mucho más para competir por un puesto que, además, no les pertenece. Argumentos como éste me parecen excusas por demás mediocres de jugadores que intentan justificar su mal nivel de esa forma.

El señor Blatter, a mi parecer, ha dicho una barrabasada de enormes proporciones. No sólo en decir las “nuevas” condiciones de selección de naturalizados, sino en decir que “en otros países ya hemos [han] parado”. La lista expuesta anteriormente claramente indica lo contrario, y de ser así, que aclare en qué medidas han parado. ¿No van a volver a llamar a naturalizados? ¿Van a quitar de la selección a los naturalizados? ¿Los naturalizados que se han naturalizado y participado en competiciones oficiales vuelven a ser elegibles para su país natal tras esta declaración?

Los naturalizados mexicanos son, por ley, ciudadanos mexicanos como cualquier otro. El requisito para ser seleccionado nacional únicamente es ser elegible como ciudadano mexicano de acuerdo a la ley. Bajo esta lógica, los naturalizados tienen tanto derecho de representar a su país como los que han nacido allí. Una vez más, me parece que Blatter se ha equivocado.