La triste actualidad de los Gallos

por Carlos Villalpando

Durante 11 años de mi vida viví en la ciudad de Santiago de Querétaro y la primera vez que vi al Santos -mi equipo- fue en el estadio Corregidora. Por eso y por muchas otras memorias los Gallos siempre han ocupado un lugar especial en mi corazón. Ahora que están de regreso en Primera (que alguien les avise) su andar me parece triste, y he aquí las razones de este tipo de debacles.

El Corregidora se llena a pesar de los resultados

El Corregidora se llena a pesar de los resultados

Recientemente fue adquirido mayoritariamente por Grupo ACIR y sé de buena fuente (que ha pedido anonimato) que tras el ascenso de la franquicia el plan era volverlo a vender al mejor postor después de un tiempo, tras aumentar su valía de una división a la máxima. Esto me parece relevante por lo que a continuación pienso plantear.

Creo que lo que ha lastimado al Club Querétaro desde hace mucho tiempo (desde antes, incluso, que el dueño fuera el gobierno del estado, el patronato y obviamente ACIR) es precisamente eso: cambios de dueños y de esquemas, de organigrama y de ideología que han truncado cualquier propuesta a largo plazo que pudiera tener deportivamente el equipo. Y es eso, precisamente, lo que en Querétaro no han sabido implantar: un plan a largo plazo desde las divisiones menores hasta el equipo de Primera División. Y es que cuando un equipo no tiene idea de dónde estará en un año, es lógico que las expectativas caigan y se pelee menos por conseguir los resultados. Sobre todo en anteriores administraciones esto ha sido clave para el descenso del equipo: desde no cumplir con los minutos de menores en el 2007, que causaron que el equipo perdiera 3 puntos y por lo tanto descendiera, hasta los largos periodos que pasaban los jugadores sin percibir pago alguno. Esto, y desde la administración pasada (el patronato) no ha sido así porque se ha tomado con mayor seriedad. Creo que la adquisición del equipo por parte de ACIR es algo bueno porque conozco a la empresa y sé que la gente al frente es brillante, buena y trabajadora.

Celebrando en el centro de Querétaro

Celebrando en el centro de Querétaro

El Club Querétaro tiene que trabajar en dos aspectos fundamentales que en años pasados se han ido deteriorando rápidamente: lo anteriormente planteado (proyecto a largo plazo) y la identidad del equipo. Los Gallos siempre han gozado de popularidad en la ciudad, los estadios, si no se llenan, sí que llegan a las tres cuartas partes o cuando MENOS a la mitad del estadio, alrededor de unas 20,000 personas (el estadio repleto sienta a 37,575 aficionados). Medio Corregidora es más de lo que entra en un lleno total en el Estadio Corona de Torreón. Es una afición dedicada, que ama a su equipo y que siente un profundo arraigo hacia un equipo que ha ganado y ha perdido, que se la vive en ese limbo entre el fracaso y el éxito (siendo el éxito -una medida subjetiva siempre- el ascenso a Primera y la permanencia). El problema viene de fondo y es mucho más simple: el Querétaro no tiene cantera. Y no es una ciencia entender que la cantera es la identidad. Hay que ver a Pumas, que sin grandes figuras logran -casi siempre- figurar dentro de los primeros planos y ser uno de los equipos más queridos de nuestro balompié. Claro, la premura de la permanencia es más importante que el desarrollo de Gallos jóvenes, aparentemente, pero esto es algo que el Querétaro no tendría que estar discutiendo a estas alturas. Han tenido años en Primera A para formar cantera. Tal vez entonces los jugadores sentirían la camiseta como Mauro Gerk, como Guadalupe Martínez y como Margarito González, otrora capitán relegado a la banca.

Los pocos jugadores que han logrado mantenerse en el equipo (Margarito, Guadalupe, Mauro, entre pocos otros) han tenido que vivir y soportar grandes fracasos y unas pocas glorias. Gerk, gracias a su permanencia en Querétaro, es el máximo romperredes de la institución y uno de los grandes… en Primera A.

Hay afición, infraestructura y estadio. Falta la parte administrativa: el plan a largo plazo y la formación de identidad.

Hay afición, infraestructura y estadio. Falta la parte administrativa: el plan a largo plazo y la formación de identidad.

Es decir, el Querétaro es un ejemplo de mala administración. Tienen afición, estadio, infraestructura y una empresa sólida detrás. Mucho de lo anterior lo envidiarían muchos equipos de Primera. El problema es muy básico, mas no significa que la solución sea simple. Es un proceso de años de trabajo en los que probablemente Querétaro conocerá las beldades de la nueva Liga de Ascenso antes de volver a ascender. La clave es la constancia. Esperemos que ACIR -y confío en ello- no vea al Querétaro meramente como a un dólar en la crisis, que aumentado su valor lo cambie al mejor postor. Esperemos que ACIR entienda que tiene en sus manos una verdadera mina de oro y que si sabe invertir sus recursos y su tiempo, podrá tener, en vez de un dólar, muchos más, y de paso hacer que una institución con 59 años de historia sepa lo que es tener un verdadero equipo de futbol por primera vez desde hace ya mucho tiempo. Esperemos que, la siguiente vez que asciendan, en Querétaro ya haya todo un ejército de jugadores queretanos, con sentimiento hacia su equipo y comandados por los viejos lobos de mar de siempre: Margarito, Guadalupe y Mauro.

Mauro Gerk, ídolo queretano.

Mauro Gerk, ídolo queretano.

Hay que formar un proyecto a largo plazo. Hagan de un diamante en bruto una verdadera institución de futbol. Denle una alegría y gánense el corazón de toda una ciudad, de una afición que ha sido siempre fiel pese a los traspiés de su equipo. Eso también es negocio.

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