Sí o no

Por Anjo Nava

Si tan sólo el Tri jugara con la misma pasión

Si tan sólo el Tri jugara con la misma pasión

Un tremendo acorde de guitarra antecedía la canción de 1981, “Should I Stay or Should I Go“, en la que Mick Jones, guitarra principal de The Clash, tomaba el micrófono para preguntarse si debe, o no, irse de algún lugar ⎯probablemente del lado de su mujer⎯. Mientras tanto, Joe Strummer se encargaba de traducir los coros en un rústico castellano: “Me debo ir o quedarme”. Cuando se trata de nuestros querido Tricolor, surge la misma pregunta.

No cabe duda que todos, como mexicanos, queremos tener participación en la próxima copa del mundo. El sentimiento que produce tener un representativo en dicho evento es, por demás, emocionante. En los días de partido, las calles se vacían y las televisiones se rodean. No importa la hora en la que sean transmitidos, la gente ajusta sus despertadores para verlos, aunque sea en plena madrugada. Las conversaciones se vuelven monotemáticas. Bueno, y ¿qué decir sobre lo que representa económicamente para tantas y tantas industrias? Desde las televisoras, hasta los fabricantes de banderitas que se venden en las calles, el mundial es un negocio redondo. Y justamente por eso la canción de Mick Jones cobra tanto significado. ¿No es momento, acaso, de perdernos de un mundial y darle una buena sacudida a la Federación Mexicana de Futbol? ¿No vale la pena sacrificarnos hoy, por tener un mejor y más digno futbol, mañana?

Un tren, sin escalas, a la mediocridad

Un tren, sin escalas, a la mediocridad

México juega en unas cuantas horas, frente a una afición escéptica, castigadora y reprochona. México debe convencer, más allá de ganar. Demostrar que merece un puesto en semejante competencia. Que merece codearse con la crema y nata del futbol. Que merece compartir un mismo espacio con los Messis, Torres, Alves, Ronaldos, Iniestas, Rooneys y Ballacks del mundo. Y, ¿si no? Es mejor no ir. Es mejor “tocar fondo”, en serio, y no como pintan la situación los televisos y aztecos. Porque aunque ganen hoy, deberán repetir la hazaña por el resto de la eliminatoria y hasta el punto en que esto deje de ser, tal cual, una hazaña. México quiere escuchar nuevamente los cantos de “nos vamos al mundial, nos vamos al mundial” en los vestidores de la selección, pero tras barrer la zona, no por calificar después de un castigo. Para ir al mundial México debe volver a ser un gigante, aunque sea de CONCACAF.