La actitud ganadora del Camote

Por Javier Manzanera

Es bien sabido que para jugar futbol se necesita tener el corazón y otro par de asuntos bien puestos. En el caso de la irregular y sorprendentemente cambiante liga mexicana, eso puede bastar para que un equipo “chico” aniquile a uno “grande”.

El día de ayer comenzó la liguilla y fue una jornada de esas que los columnistas suelen denominar “rompe-quinielas”. En ambos partidos, el underdog salió triunfal, y todo a base de corazón. Primero, en duelo de universidades autónomas, vimos cómo el Tecolote adquiría una cómoda ventaja sobre el único equipo sobreviviente de los llamados “cuatro grandes”, por medio de un tremendo golazo de Carlos Morales y un penal correctamente cobrado por el siempre carismático Pony Ruiz.

Pero fue en el segundo partido donde vino lo verdaderamente emocionante, porque ¿quién es capaz de mantenerse serio y no emocionarse al ver hasta dónde ha llegado el Puebla de la mano del Chelís? Muchos equipos chicos suelen llegar a la liguilla y darse por bien servidos. Puebla no había calificado a una liguilla de Primera División desde hace ocho años, así que estos jugadores salieron a aprovechar la oportunidad, con una gran actitud futbolística y con enorme concentración.

Por el otro lado, Monterrey salió con el porte del equipo favorito, que ve hacia abajo a un equipo que hace muy poco estaba en la división de ascenso y que apenas el año pasado peleaba por no regresar a ese infierno. Así es, los Rayados salieron levantando la nariz queriendo reflejar su hegemonía y antes de que se dieran cuenta de la dignidad de su rival, ya iban perdiendo 2-0.

El Héroe de Angelópolis
El Héroe de Angelópolis

De ahí en adelante ya no importó la habilidosa persistencia del Chupete Suazo, quien por unos minutos logró aminorar la ventaja. El estado anímico del encuentro estaba establecido y Puebla nunca bajó las manos. El Cherokee clavó el tercer gol para la franja, coronando así la gran participación que había tenido durante todo el encuentro y dejando al Monterrey en un funesto agujero para el juego de vuelta.

Efectivamente, ayer en el Cuauhtémoc ganó la actitud, demostrando la importancia de estar en un buen lugar mental desde el primer minuto del encuentro, para destruir al oponente desde el principio. No puedo asegurar hasta dónde llegará el Puebla, especialmente considerando a esos dos imponentes gigantes del buen futbol en la cima de la tabla, pero sí puedo firmar que la Franja del Chelís está para cosas grandes y más vale que los demás equipos estén al tanto de ello.

Anuncios