De pactos, disciplina y CONCACAF

por Carlos Villalpando

A apenas dos jornadas de estrenar el “pacto de respeto a la Autoridad”, la FMF y en específico la Comisión Disciplinaria ya dejaron ver que el pacto, de respetuoso, nada tiene. Ante los ojos de esta Comisión es lo mismo un par de amarillas por jalar la camiseta que un par de puñetazos en la cara. Se argumenta que fue en respuesta a una provocación pero, francamente, ¿de cuándo a acá no se provocan los defensores y los ofensivos en un tiro de esquina – o en cualquier momento para ser concretos? Las provocaciones son parte del futbol y si no, que le pregunten a cualquier jugador de antaño. Que le pregunten a Maradona, que le pregunten a Gascoigne, a Zidane y a muchos miles más.

La corrupción con la que trabaja esta Comisión Disciplinaria ha salido a relucir apenas a dos jornadas de su existencia, perdonándole dos partidos de suspensión a Mosquera y dejándole uno  (porque no podían quitarle todos; se hubiera visto fatal). No quiero pensar mal y “faltarle el respeto” a esta “autoridad” que tiene el FMF pero me hacen pensar que el hecho de que fuera el América los deja en serios predicamentos. No sé si hubiese sido lo mismo si el afectado hubiese sido Indios o Gallos. Probablemente no.

Se salió con la suya

Se salió con la suya

Esto me recuerda – hilando – los comentarios que alguna vez hicieron Chuck Blazer y Jack Warner en referencia a la Concachampions, pidiendo a los clubes mexicanos y estadounidenses que participaran con sus primeros equipos. Ante eso, pensé: “Si la CONCACAF quiere equipos de “primer nivel” en su competencia, que asegure estadios, canchas y arbitraje también de “primer nivel”. Yo no arriesgaría a que mi jugador más importante se lesionara por irregularidades en el campo (aka Puerto Rico Islanders) o en el arbitraje (aka muchísimos partidos)”. Era un sueño guajiro que Blazer y Warner pidieran eso, francamente.

Ahora creo lo mismo de lo que se pidió en este “pacto”. Los directivos piden honor y respeto a los árbitros. ¡Entonces que los árbitros hagan bien su trabajo y no se equivoquen! Para exigir respeto tienes que ofrecer calidad de primera, y francamente seguimos teniendo a Hugo León Guajardo y al del gobierno aguascaltense pitando. ¿Así cómo? Además, incoherentes, porque los afectados pueden (con toda justicia) apelar las decisiones de la misma Comisión Disciplinaria. ¿Dónde está la confianza, el honor y el respeto por el trabajo que derivó en la decisión original? Y ahora vemos que ni siquiera el trabajo de la propia Comisión está bien hecho, dado que se ha revocado y además se han disminuido ridículamente sanciones que, en principio, eran incluso cortas.

Ahora porque me digan algo malo (o muy bueno) de mi mami en la cancha, puedo soltarle un macanazo a quien lo dijo con la confianza de que sería lo mismo si jalara de la camiseta del rival estando amonestado. Ridículo. ¿Honor y respeto? Gánenselo.

Tarjeta roja a la Comisión Disciplinaria

Tarjeta roja a la Comisión Disciplinaria

* suspiro*

Por Anjo Nava

Hace rato mi querido amigo –y colaborador de este espacio–, el Golden, me mandó el siguiente cartón del maestro Trino Camacho:

La realidad Rojinegra

La realidad Rojinegra

Creo que ante la situación porcentual que vive actualmente el Atlas, no volver a ser campeón, es el último de nuestros problemas.

Qué gigante ni qué nada.

Por Javier Manzanera

No voy a alabar a la selección. Al menos no todavía. Para eso está la prensa, cuyo extremismo es notable y cuya memoria es nula. Hace tres días todos los medios lanzaban declaraciones del orden de “esto no puede ser la selección de un país” y ahora las opiniones de los comentaristas están en el polo opuesto. Ayer, en el momento en que México iba ganando la final de la Copa de Oro por dos goles, los narradores de TV Azteca pasaron de atacar sin piedad a la selección a loarla y proclamarla el mejor equipo de CONCACAF, ¡cuando todavía faltaban más de 30 minutos por jugar! Rebosan profesionalismo estos señores.

Definitivamente no quiero demeritar el triunfo del Tricolor. Reconozco que ganar 5-0 no es cualquier cosa y también reconozco que al menos tres de los goles devinieron de jugadas colmadas de precisión y buen espectáculo. Pero tampoco podemos saltar a decir que otra vez México es el gigante de CONCACAF. Yo sigo insistiendo que no me voy a convencer de la presunta mejora hasta que logren remontar un marcador adverso, situación que hace mucho no se consigue.

El dúo dinámico de la victoria de ayer.

El dúo dinámico de la victoria de ayer.

Afortunadamente Giovani y Vela ya vuelven a jugar como equipo y a moverse en la cancha como auténticos jugadores europeos, que no sólo construyen buen futbol, sino que disfrutan hacerlo. No cabe duda de que sí hay por dónde mejorar. Las herramientas existen y la esperanza no ha muerto, pero no nos hagamos ilusiones por una goliza que va acompañada de demasiados factores generadores de escepticismo.

Lo bueno es que la revancha no se hará esperar más que un par de semanas, cuando México y Estados Unidos se vuelvan a enfrentar –ahora con equipos completos- en el hexagonal eliminatorio de la Copa del Mundo. Ahí sí veremos la verdadera cara de esta supuesta mejora en la selección. Si perdemos (escenario cuya plausibilidad debemos admitir en todo momento, para evitar la depresión colectiva), ya estaremos escuchando a los Alarcones, Martinolis, Bermudeces y Marines contradiciendo todo lo que pomposamente adornaban ayer.

Empezó el Apertura 2009 y yo estoy aquí solo…

El Necaxa ante los Xoloitzcuintles de Tijuana... ¡Vaya consuelo!

El Necaxa ante los Xoloitzcuintles de Tijuana... ¡Vaya consuelo!

Por Íñigo Fernández

Lo sabía desde mayo. pero apenas me “cayó el veinte” el pasado viernes 24 de julio. El encuentro Estudiantes-Tuzos dio inició a un torneo que es diferente a cualquier otro que haya vivido en todas mis décadas de futbolero: es el primero en en el que, literalmente, no tengo equipo en la Primera división.

Revisar el mosaico de Sky con los encuentros de esta primera jornada y no encontrar el escudo de los Rayos del Necaxa (lo de Hidrorrayos es una auténtica pendejda de Televisa) me produjo una doble sensación. La primera fue de tristeza por caer en la cuenta de una realidad bastante dolorosa porque si a nadie le gusta que su equipo pierda, mucho menos que descienda de categoría. Curiosamente, y pese a haber llevado a cabo una pretemporada exitosa, encabezados como “Rayos del Necaxa ‘electrocutan’ a ‘Xolos’” son un triste consuelo porque, a final de cuentas tanto los Xoloitzcuincles, como los Leones, los Tiburones, los Correcaminos, los Lobos, los Pumas (ojo, de Morelos) y los Dorados son todos una fauna que pertenece a un zoológico de segunda división. ¿Para qué hacernos güeyes?

Pero, del mismo modo, me embargó un sentimiento de tranquilidad. Después de varios años de morderme las uñas con los sobresaltos propios de la amenaza del descenso -encarnada ésta en la reesxtructuración constante del equipo; en jugadores que, como lo señalé en otras ocasiones, se preocupaban más por cobrar que por sudar la camiseta, y en partidos que daban puta pena verlos- estoy consciente de que ahora todo eso desapareció y que, dado que no tengo nada en juego, puedo ver tranquilamente el torneo y disfrutar de cada partido sin más, como lo hace un verdadero aficionado al futbol. Visto así, estoy convencido de que detrás de un fracaso deportivo de esta clase se encuentra la posibilidad de ver al deporte con una mirada más global, pausada y serena.

Como dije antes, el Apertura 2009 inició y los resultados han empezado a caer. Qusiera dar un pronóstico pero con lo malo que soy para ello y lo irregular que suelen ser los torneos en México, mejor guardo silencio. No tiene sentido quemarme más.

México quiere encontrar el rumbo

Por Javier Manzanera

Sucedió. México goleó 4-0 a Venezuela. Algunos dicen que fue una victoria convincente y con buen futbol. Otros aseguran que cualquiera golearía a una los sub 20 de Venezuela y que contra la selección “A” no hubiéramos podido.

Todos los ojos están sobre ti, mi estimado

Todos los ojos están sobre ti, mi estimado

Es muy difícil determinar si las cosas ya están empezando a funcionar. Lo que pasa es que la prensa mexicana tiene memoria de pez beta. Cualquier derrota es motivo de acusaciones arteras y llanto, mientras que una victoria 4-0 basta para loar al más incapaz.

Es un hecho que es muy pronto para decir si el rumbo está corregido, pero sí podemos afirmar ciertas cosas, de las cuales enumero cuatro:

1. Giovani jugó –por primera vez en su historia con la selección mayor- bien todo el tiempo que estuvo en la cancha, se movió muy bien por el terreno de juego, metió un golazo, otro de chiripa y puso uno que otro pase de enorme calidad; lástima que Vela se vuelve loco a la hora de definir.

2. Algunos de los nombres aparentemente desentonados de la convocatoria, hicieron un trabajo bastante decoroso, callando algunas bocas. Especialmente me viene a la mente el camotero Noriega, que resultó uno de los principales protagonistas en el armado de jugadas del Tri, participando correctamente en uno de los cuatro tantos.

3. Miguel Sabah no debe ser titular en la selección, al igual que Fausto Pinto y algunos más. Pero bueno, para eso están supuestamente los “europeos”, que ya llegarán algún día a resanar los notables huecos de los que la alineación tricolor adolece.

4. Javier Aguirre tiene que abandonar sus creencias respecto a los naturalizados. Llama a uno cada tres siglos. Vasco, Sinha tiene que estar en la selección, aunque sea en la banca. Es una herramienta fundamental.

La presión en la eliminatoria futbolista sigue siendo un enorme fantasma que se cierne sobre la cada vez más blanca cabeza de Javier Aguirre, pero el Vasco está de suerte, porque tiene frente a él toda una Copa de Oro llena de selecciones teóricamente incompletas –que no por ello fáciles- en la cual podrá hacer lo que Eriksson nunca se dignó a hacer: dar continuidad a una misma base de jugadores. No importa que muchos no tengan gran experiencia en selección; ya es momento de que se refresque un poco la nómina de futbolistas seleccionados, y es mandatorio aprovechar este verano de Copa de Oro para en verdad conformar a un equipo como tal -claro, con los huecos anteriormente mencionados- y así, tal vez, poder salir del atolladero en el que estamos refundidos.

Ayer se ganó bien de acuerdo a lo que el partido presentaba, pero yo quiero ver a la selección jugando bien y ganando en un partido que empiece perdiendo, porque el Tri es experto en desmoronarse al ver un marcador adverso, por más ínfimo que sea. Cuando eso suceda, empezaré a considerar dejar de lado ese escepticismo que encontró lugar en mí desde la –a mi gusto- terrible era Lavolpista. Ya veremos qué sucede durante las próximas semanas.

Ese fantasma llamado Estados Unidos

Por Iñigo Fernández

Simplemente, hoy no disfruté la comida. Ese 2-0 con que Estados Unidos atragantó a España impidió que disfrutara los tacos que me estaba zampando. Ésta es una cuestión de karma, no tengo la menor duda de ello.

Dos son mis selecciones y entre ellas se halla dividio mi corazón: la mexicana y la española. Y hoy he comprobado que a ambas las une algo más que el deporte y la lengua: comparten el mismo “fantasma”: Estados Unidos. De muchos es conocido el “dominio futbolero” que Estados Unidos ejerce sobre nuestra querida selección. Juegue bien o mal, dos o tres contraataques les basta a los estadounidenses para hacer patente su localía ante el TRI. En cambio, cuando vienen aquí,  los llevamos a un estadio Azteca a reventar de hinchas mexicanos para vencerlos a duras penas.

Todo pasa y nada es, decía el filósofo griego y así lo entiendo. México ya no es más el gigante de la CONCACAF y su lugar es ocupado por Estados Unidos, también lo entiendo, aunque no me agrada. Y es por ello que el partido de hoy representaba, al menos para mí, una revancha, una posibilidad de ver derrotado al fin a nuestro sempiterno rival en el campo de juego, y en el de batalla también. Sin embargo, las cosas no se dieron como lo deseaba.

Esta vez la selección española no pudo

Esta vez la selección española no pudo

Si España jugó bien o mal, lo ignoro. Según mi padre, con quien hablé hace unos minutos, la “furia roja” lo hizo peor que nunca y Estados Unidos, en contraparte, casi a la perfección. Dos circunstancias que, sumadas, acabaron con las ilusiones de la selección campeona de Europa, al tiempo que me desquiciaron de tal forma que, por un momento, confundí la casaca roja con la verde y los calzoncillos azules por los blancos.

Los agoreros han comenzado a hablar y aseguran que la selección española no es tan buena como se decía días atrás y que el panorama para la nuestra es desolador pues augura una derrota segura. Puestos a buscar algo bueno en la derrota, con el deseo de calmar ese ardor que me carcome, me parece que este partido demuestra lo contrario puesto que si bien en el papel hay equipos “grandes” y otros “pequeños”, en el campo de juego hay una historia que se escribe más allá de las trayectorias, los resultados y los  jugadores. Y eso es lo que espero que suceda este 12 de agosto ante Estados Unidos.

Ascenso de Pau Gasol al Olimpo.

Así festejó Gasol la obtención del título de la NBA.

Así festejó Gasol la obtención del título de la NBA.

Por Laones Galli.

Como todos los países del mundo, Catalunya tiene sus héroes deportivos más allá del universal y omnipresente futbol. Esos personajes que hacen que toda una nación siga un deporte que, la mayoría de las veces, ni siquiera ocurre cerca; y es que los héroes deportivos, destino trágico, generalmente deben emigrar para realizarse.

Recuerdo que en Uruguay, la gente se volvió aficionada al automovilismo en la época de Gonchi Rodríguez y Gustavo Trelles, o al tenis en los tiempos de Diego Pérez y Marcelo Filipini y al ciclismo de pista (deporte que no se practica en el país) cuando Milton Wynants ganó su medalla de plata. El ejemplo más impresionante, sin embargo, lo viví en México, cuando Televisa transmitía durante varias horas de su programación de fin de semana, torneos de golf femenino para que todos los mexicanos pudieran seguir el desempeño de esa gran figura internacional que es Lorena Ochoa.

En Catalunya, si obviamos el futbol, el deporte con más seguidores es, seguramente, el baloncesto. En las calles, en las plazas, en las escuelas, en los clubes, uno percibe un gran nivel de juego, algo que probablemente tiene que ver con las figuras que lo representan en los medios de comunicación masiva. En este panorama tan alentador, entre Rudy Fernández, Marc Gasol, Juan Carlos Navarro y la futura estrella ultrapromocionada Ricky Rubio, una figura sobresale claramente: Pau Gasol.

En estos días en que el héroe estaba a punto de encumbrarse a lo más alto a que puede aspirar un basquetbolista, muchas personas siguieron por televisión las finales entre los Lakers y los Magics, esto a pesar de los horarios imposibles de la transmisión. En la madrugada de ayer finalmente ocurrió, los de Los Ángeles ganaron el título 2008/2009 y, hoy, Gasol es protagonista en las primeras planas, Marca titula, por ejemplo: “Pau Gasol logra el sueño de un deporte y un país”.

En el caso de este joven de Sant Boi de Llobregat, lo mejor, además de su gran nivel deportivo, claro está, es que parece un héroe, tiene el aspecto requerido para estar en el Parnaso deportivo: mirada agresiva, talla de gigante, brazos largos y musculosos. Es decir que podríamos escribir, al modo homérico (o de sus traductores): “allí está por fin, semejante a un dios, Pau Gasol, el de los hombros en punta, aceptando los laureles en el Olimpo de las alturas imposibles.”